La culpa es de la vaca

Obra de Jaime Lopera y Marta Bernal

El televisor

Mientras oraba antes de acostarse, un niño pidió con devoción:

“Señor, esta noche te pido algo especial: conviérteme en un televisor. Quisiera ocupar su lugar. Quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa. Es decir, tener un cuarto especial para mí y reunir a todos los miembros de la familia a mi alrededor.

“Ser tomado en serio cuando hablo. Convertirme en el centro de atención y ser aquel al que todos quieren escuchar sin interrumpirlo ni cuestionarlo. Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona.

“Y tener la compañía de mi papá cuando llega a casa, aunque esté cansado del trabajo. Y que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme. Y que mis hermanos se peleen por estar conmigo.

Y que pueda divertirlos a todos, aunque a veces no les diga nada. Quisiera vivir la sensación de que lo dejen todo por pasar unos momentos a mi lado.

Señor, no te pido mucho. Sólo vivir lo que vive cualquier televisor”.

Todos los datos disponibles en este sitio web están bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0 Unported, excepto se exprese lo contrario.
La culpa es de la vaca, recopila, ordena y presenta datos disponibles en internet pero no garantiza la veracidad de los mismos.
Navegar por este sitio web implica la aceptación de nuestras políticas de uso y privacidad.
2012 - 2014, La culpa es de la vaca.